17 junio 2006

Santa Inés en agonía- Ana Rossetti

Y lo que se esconde detrás de su parafernalia es este poema de Ana Rossetti, el más demoledor y el que pone más en evidencia algunos discursos. Por cierto, Santa Inés, virgen y mártir, por no querer casarse, fue condenada a vivir en una casa de prostitución por el emperador romano. Los que fueron a "yacer" con ella salieron atemorizados por el poder de su mirada, y el emperador, harto de tanta historia, la decapitó. ¡Viva la posibilidad de elección de las mujeres!

SANTA INÉS EN AGONÍA (Ana Rossetti)

Sabes que son mis manos desvalidas y mansas,

que tengo trece años y que este largo pelo,

enrededado vellón que en mi párvulo pecho

apenas se acuchilla, es un endeble escudo.

Defiéndeme tú

pues en la lisa acera

rebotan de continuo brazadas de amapolas,

y en mis ojos la inocencia asomada

seduce demasiado, es valioso argumento

para abrir charoladas portezuelas,

alcanzarme, someterme al asedio,

precipitarme al pavoroso túnel

del total desamparo, para luego emerger

de entre mis ropas rotas y esparcidas;

los muslos empapados y en mi boca

el viscoso sabor de la mayor vergüenza.

Defiéndeme tú

porque todo me culpa: el desvanecimiento,

la poca ligereza de mis piernas,

el cimbrear, incluso, que tienen mis vestidos,

el tener trece años, el sedal de mi pelo,

y que mis manos sean desvalidas y mansas.

Y, por favor, que alguien publique algo completamente distinto, porque Ana y yo podemos publicarnos todo el santoral sin parar de meter el dedo en el ojo.